El método utilizado por Sergi se conoce como Diferenciación por Segmentación del Mercado Potencial o por el dicho popular que dice que en algunos casos “es mejor ser cabeza de ratón que cola de león”. Ah, y las ventas no dependen[2] de la Ley de Poisson.
Cuentan, los que saben contar, la historia de dos comerciantes del barrio de Gracia, que tenÃan pequeñas tiendas muy similares en calles cercanas y no se conocÃan, aunque ambos se parecÃan en el deseo de aumentar sus ventas y ganar dinero.
Uno de ellos, Manel de nombre, pensó y pensó y llegó a creer que si aumentaba la población en el mundo, o en España, o al menos en Barcelona, sus ventas aumentarÃan y de tanto pensar llegó a la conclusión de que sólo bastarÃa con que aumentase la gente que pasaba por su calle, ya que le pareció difÃcil y fuera de su alcance aumentar la población mundial, nacional o local, de modo que sensatamente contrató un pasacalle – dos payasos y un comefuegos – que actuarÃan cada dÃa frente a su tienda.
Manel sabÃa que con lo que vendÃa normalmente no alcanzaba a cubrir sus costes e hizo ese esfuerzo, porque si vendÃa el doble no sólo podrÃa atender todos los pagos, sino que además ganarÃa dinero. Ocurrió que se llenó de gente la calle, madres con sus hijos y chavales y chavalas que salÃan del colegio y oficinistas retrasados y transeúntes despistados y … ¡exacto! Manel dobló sus ventas … pero, que tragedia, no llegaba a cubrir los costes que habÃan aumentado con los payasos y el comefuegos que además, comÃa cada dÃa.
Pero Manel no se rendÃa fácilmente y contrató cuñas en la radio y publicidad en vallas y en cabinas telefónicas y la calle, su calle, se llenó a rebozar de gente y otra vez dobló sus ventas y … el resto de la historia ya lo saben ustedes … sus costes subieron y entonces Manel pensó …(¿salir a Bolsa…?) K
El otro se llamaba Sergi y también pensó y pensó y se le ocurrió que si era diferente, pero de verdad diferente, podrÃa aumentar sus ventas y como era joyero se orientó a vender relojes y pensó en vender sólo relojes deportivos, pero aún asà existÃan muchos deportes e infinidad de modelos y Sergi querÃa ser el Rey de su sector, aunque fuese un sector muy pequeñito y pensando, pensando se decidió por los relojes deportivos para submarinistas. Liquidó todo su stock e invirtió su dinero en el mejor surtido en relojes para este deporte; se suscribió a las revistas especializadas del sector y se dedicó a visitar los clubes de submarinistas.
Organizó una publicidad directa a los socios de los clubes y ofreció un premio en un concurso. En la trastienda decoró una zona como un bar de puerto y le puso por nombre “La Taberna del Pulpo con Pena”, en la cual invitaba a sus clientes y hacÃa tertulias. Puso un vÃdeo permanente con escenas subacuáticas, dejó las revistas (para que las leyeran o se las llevaran), abrió un diario mural con información sobre competiciones y noticias del mundo submarino y dejó sobre una mesa unos catálogos de sus productos. Pronto sus clientes lo hicieron un lugar de referencia en Barcelona, tanto que cuando venÃa algún submarinista de otra provincia o de otro paÃs, visitaban la tienda de Sergi antes que la Sagrada Familia …
La moraleja es clara, pero si queda alguna duda, expliquemos los dos sistemas desde la luz del marketing.
El método utilizado por Manel se conoce (o se conocerá) en marketing como el Método del Burro tras la Zanahoria y sus ventas se producen por efecto de la Ley de Poisson[1] (que funciona aunque no se la conozca), sólo que en virtud de esa ley, a veces conocida como Ley de los Casos Raros, la venta siempre es un porcentaje exiguo (un tres o cuatro por mil) de los visitantes.
El método utilizado por Sergi se conoce como Diferenciación por Segmentación del Mercado Potencial o por el dicho popular que dice que en algunos casos “es mejor ser cabeza de ratón que cola de león”. Ah, y las ventas no dependen[2] de la Ley de Poisson.

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